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domingo, 1 de julio de 2012

NUESTROS MÉDICOS OPINAN (1)



En muchas ocasiones me he quejado de que nuestros médicos no hicieran pública su opinión sobre la CCSVI. Ahora que algunos de ellos se han pronunciado, parece de justicia recoger lo que dicen y por eso inicio una serie de entradas dedicadas a ello.

Como el lector comprobará en los proximos días, la mayoría de las opiniones se pueden calificar de escépticas o claramente negativas respecto a la importancia que el “descubrimiento” de la CCSVI pudiera tener en el desentrañamiento de ese rompecabezas que es la EM. Lo cierto es que muchos de ellos no creen que la CCSVI exista y de existir, no creen que sea una pieza más del puzzle. En esto nuestros médicos no son nada originales: la inmensa mayoría de los neurólogos del mundo opinan lo mismo.

Y es que la comunidad científica está claramente dividida: por un lado están los que dan crédito a la hipótesis de Zamboni –algunos científicos y los radiólogos intervencionistas y cirujanos vasculares que llevan a cabo las intervenciones –; y por otro, están los que niegan la plausibilidad de la hipótesis de Zamboni, que son la práctica totalidad de los neurólogos. Es una situación aparentemente paradójica porque los neurólogos afirman no saber el origen de la enfermedad, y a continuación afirman que sí saben que la CCSVI no tiene nada que ver con la EM.

Lo anterior puede resultar a primera vista paradójico pero no lo es: el conocimiento “negativo” puede llegar a ser tan revelador y útil como el conocimiento “positivo”, y si demostrasen de forma incuestionable que la CCSVI no tiene absolutamente nada que ver con la EM, la ciencia médica ya habría dado un paso adelante en el esclarecimiento de ese misterio que es la EM.

El problema es que no lo han demostrado y además, se cierran en banda a considerar –aunque sea de forma beligerante- las evidencias que día tras día se acumulan avalando la hipótesis vascular; entre otras, las claras mejorías que experimentan muchos de los pacientes intervenidos. En nuestra humilde opinión, todo ello podría provocar un escenario futuro en el que las dos hipótesis –la autoinmune y la vascular- transiten por caminos divergentes. Una situación así resultaría descorazonadora y muy frustrante para todos nosotros -enfermos y familias- que nos gustaría ver a unos y otros avanzar a paso ligero por los caminos de la cooperación. Con todas las dosis de escepticismo y de criticismo que se quieran… pero cooperación. Algo que los personajes de la foto no conseguirán jamás mirándose desde trayectorias que les hacen alejarse más y más a cada paso que dan. Una situación muy triste, sí.

4 comentarios:

  1. Tristemente los pacientes que creemos en la CCSVI nos sentimos desamparados y no por la reacción rotunda de los neurologos, sino por los profesionales vasculares que deberian interesarse por un problema que atañe a su especialidad, existiendo de esta manera un problema gremial o político sin justificación alguna, sin tratar un problema circulatorio importante, de consecuencias que pueden ser algo más importantes que algunos sintomas de la EM (derrames cerebrales, isquemia, embolismo, etc). Los pocos profesionales que se atreven a esto no siguen los criterios de la salud nacional pero sí de la ética médica.

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  2. Gracias por tu comentario Miguel Ángel. No estaba yo pensando en los profesionales vasculares...pero sí, creo que tienes razón. Gracias por un comentario tan sustancioso. Si te animas a escribir algo más, tienes el blog a tu disposición. Un saludo y gracias de nuevo. Pepe.

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  3. Pepe, ya escribo yo bastante en tu blog y en el facebook. Soy Migue Bici, fiel seguidor de tu blog jeje!!

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  4. Esto de las nuevas tecnologías está muy bien, pero al final uno nunca sabe a ciencia cierta con quién está hablando. Un saludo Miguel.

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